
Polifán: qué es y para qué sirve en cartelería
El polifán es poliestireno expandido de alta densidad: la plancha blanca y liviana con la que se hace la mayoría de las letras corpóreas que ves en los locales. Lo cortamos con router CNC en nuestro taller de Maldonado, en el espesor que pidas, y lo terminamos pintado, laminado o con luz. Es el material más económico de los que trabajamos y, bien usado, el que mejor resuelve el volumen.
Liviano, se pega sin anclaje y se hace en espesores grandes sin pesar.
Qué es exactamente
Es el mismo material del telgopor, pero prensado a una densidad mucho mayor. Esa densidad es todo: la plancha barata se desgrana en el canto y deja el borde poroso; la buena se corta limpia y admite terminación. Nosotros trabajamos con densidad alta justamente porque el canto es lo que se ve cuando la letra está colgada en la pared.
La ventaja que no tiene ningún otro material es el peso. Una letra de 50 cm de alto y 5 cm de espesor en polifán se sostiene con adhesivo de montaje: no hay que perforar la pared, ni poner tarugos, ni calcular anclajes. En un local alquilado, donde no querés agujerear, eso decide la compra.
Para qué sirve y para qué no
Acá va la parte honesta, porque es donde se equivoca la gente al pedirlo:
Interior: es la mejor opción
Letras corpóreas en recepciones, locales, oficinas y vidrieras por dentro. Es lo que más hacemos y es donde el polifán no tiene competencia en relación volumen-precio.
Eventos: perfecto
Letras grandes para casamientos, cumpleaños y stands. Livianas de transportar, se arman solas y aguantan de sobra lo que dura el evento.
Fachada bajo alero: sí
Si la letra está protegida de la lluvia y del sol directo, con la terminación adecuada dura años. Es el caso de la mayoría de los frentes comerciales con galería.
Intemperie directa: no
Sol, lluvia y viento todo el año lo degradan. Si la letra va a estar expuesta de verdad, te vamos a recomendar PVC espumado, acrílico o chapa, aunque sea más caro. Es preferible decirlo antes que reponerla.
Piezas que se tocan: no
En un lugar de paso, a la altura de la mano, se abolla y se marca con la uña: el poliestireno es blando y una marca no se disimula sin repintar. Para mostradores o zonas de mucho roce hay materiales más duros, como la madera, la chapa o el acrílico.
Espesores grandes: su punto fuerte
Un volumen de 10 cm en madera o acrílico es caro y pesa; en polifán es liviano y sale una fracción. Cuando el proyecto pide profundidad, es la respuesta.
Las terminaciones
Pintado. Se sella y se pinta del color que quieras, mate o brillante. Es la terminación estándar y la que mejor relación precio-resultado tiene.
Laminado en vinilo. Se forra la cara con vinilo de color o impreso. Sirve cuando el color tiene que ser exactamente el de una marca, o cuando la cara lleva una textura o una imagen.
Con frente de acrílico. El cuerpo en polifán y la cara en acrílico pegado. Da el canto de color con frente brillante y prolijo, y es el armado típico de la letra iluminada.
Con luz. Se le hueca el cuerpo y se le mete LED, para que ilumine hacia atrás contra la pared (efecto halo) o hacia adelante si la cara es traslúcida. El polifán es fácil de huecar, que es justamente por qué se usa tanto para letras con luz. Si dudás entre con y sin luz, leé letras con luz vs sin luz.
Preguntas que nos hacen
¿El polifán y el telgopor son lo mismo?
¿Cuánto dura una letra de polifán?
¿Se puede pintar de cualquier color?
¿Cómo se pega a la pared?
¿Conviene polifán o acrílico?
¿Hasta qué espesor cortan?
Qué hacemos en polifán
Es el material de base de dos líneas del taller: las letras corpóreas —el uso más común, con o sin luz— y los carteles de volumen para interior. También logos corpóreos, números y las letras grandes para eventos.
Si no sabés si tu caso es de polifán o de otro material, no hace falta que lo decidas vos. Contanos dónde va la pieza, de qué tamaño y si está expuesta, y te decimos qué conviene y cuánto sale.